El cielo es abrazador y no son las doce, sentada te espero con ansias, esas que son inagotables. Mi corazón late, a muy fuerte ritmo y se que este es mi momento, te eh esperado mucho. El gentío aplaude, cual muchedumbre al divisar la primera dama y yo me escabullo lentamente. Mi mente esta llena de ti y las emociones me envuelven fuertemente. Me siento a un lado y escucho gritos de los nombres de decenas de personas de mundos paralelos al mío, cuyos cielos se que habrán sentido alguna vez lo que hoy siento. El sudor recorre mi cuerpo pero que alma tan fría, tan gélida la que yo tengo. Mis dedos se entrelazan y me dirijo hacia la fila, el agua cristalina, push! Las gotas me salpican, push! La multitud grita!. "La suerte te acompaña", " en tu esfuerzo esta la victoria" woah! La gente me aclama, mi mente se pierde en mi fantasía, en mi luna, pan con mantequilla, bolita pequeñita, lunita de mantequilla que a cada desayuno me ilumina y a cada noche me abraza y me acaricia. Sentada tras el podio, tras la aguerrida espalda de un caballero, que sin polo espera su momento, el mismo para el que por meses trabajo, yo también lo espero, yo también lo quiero , lo quiero tanto como el. Los minutos pasan, parecen semanas ,el sol se intensifica y me abraza con fuerza, me quema, me arde, es un momento tan excitante, mis manos golpean mis piernas con fuerza, el momento esta cerca. Mi mirada se alza a las nubes y pienso en ella que tanto me amo, mi nombre resuena en la bocina y me levanto con confianza, subo al podio y miro desafiante al mundo, hoy soy una fiera y no me guardare ni una garra. Primera voz, mi cuerpo se tensa, mirada en el agua; segunda voz, fuerza en mis piernas, contracciones musculares inducidas, mente en blanco, silencio absoluto; chicharra, de pronto me veo volando, flotando en el aire y mi cuerpo se envuelve en esa combinacion de agua, de cloro, de vida. Todo es tan perfecto, tan agotador, mi alma se suspende en el aire y mi cuerpo da movimientos rítmicos, fuertes y rápidos, todos muy sincronizados, me veo primera, me veo agitada, mi mente se centra en la luna se centra en ella, boom! Toco la pared y sigue y sigue , boom! Ya son cincuenta metros y boom! Y boom! Boom! El acido láctico ya recorre mi piel y ataca a mis brazos, las piernas tienen como hormigas, grandes hormigas, diez metros, ahora es todo o nada, y entonces la escucho "da todo de ti", por ella, lo hice por ella, toque la pared y de pronto aterrice de nuevo en el mundo, en la piscina, en la mirada de mi madre, las esperanzas de mis amigos sobre mi. Observe hacia los lados felicidades y abrazos, respiraciones agitadas y mi corazón a mil. Salí de la piscina, abrace a mi madre con fuerza y me sentí la persona mas feliz del planeta, de la tierra, del universo, de mi luna. Y a veces la vida es simple, los nervios nos atacan y nuestra alma se suspende en el viento, nuestro cuerpo lo controla otra fuerza, muy muy misteriosa que te atrapa y no te deja hasta lograr lo que se propone y te das cuenta que todo tu trabajo sirvió de algo. Porque era como untar una luna de mantequilla en el pan con rapidez, sutileza y la fuerza necesaria para dejar esa huella perfecta que te hace disfrutar tanto tu cena.
Nadar te domina y tu eres el dueño del mundo en un minuto con veintitrés segundos.
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