miércoles, 31 de agosto de 2016

Neblina de recuerdos

El camino era largo y la carretera accidentada. Lo mejor de viajar es que te llevas buenas experiencias y que tienes muchísimo tiempo para pensar y desconectarte un rato del mundo, me la pasaba con la mirada pegada a la luna del auto y trataba de memorizar todo lo que observaba. De pronto doble la curva de la carretera y de repente el sol se apago, ya no podia distinguir si era de dia o de noche y oía " no se va y no se olvida" de la cancion un olor a Tabaco y chanel. Parecía que la situación estaba confabulando en contra mía, me mordía la lengua y veía pasar los carros con esa fuerte neblina, cada ves mas densa que al contraste con los arboles hacia ver la selva como un paisaje de estampilla.
Mi mente no pudo mas y el dolor afloro a mi piel, se reflejo en mis ojos y en cuestion de segundos fue inevitable romper en llanto.
No habían pasado ni dos dias desde el ultimo beso, ni seis horas desde el ultimo abrazo y ya sabia que no lo vería mas.
Todo había empezado ya hacia un buen tiempo, eramos mas que amigos pero menos que una pareja, eramos dos adolescentes conociendo al corazon y todo lo que este puede dar, entrar en detalles esta demás, yo solo sabia que no quería perder su conpañía.
Habían sido ya muchos meses de palabras bonitas, gestos y atenciones mutuas y sin embargo no era una relación. Me sentía extraña, ya no queria continuar siendo nada y que todo nos diera igual.
Lo ví, me acerqué y se lo dije, conversamos mucho y entendí que sus deseos de ser algo mas eran mínimos e incluso casi inexistentes, respire hondo, lo miré de frente y recuerdo haberle dado una abrazo, él se alejo, no habían rencores, no habia odio ni resentimientos. Él continuo caminando al costado mío pero ya no tan cerca, los amigos se acercaron y como un impulso heche a correr y abracé a mi mejor amigo.
Lo había entendido, nunca mas pasaría algo asi de nuevi, fui feliz mientras duro, pero siempre me quedaré con la intriga de querer saber lo que pudo haber pasado, pero sin embargo entiendo que hay cosas que deben y no deben pasar, y que todo no depende de mi.
Por si lees esto, buen viaje.

sábado, 27 de agosto de 2016

Un, dos, tres.

Un, dos, tres; un, dos, tres, pasaban los segundos, estaba contando los minutos de uno de los mas grandes momentos de aburrimiento de mi vida.
Estaba yo sentada, sobre aquellas bancas de madera, la pared crema y sucia al frente mio, un, dos, tres, un, dos, tres. 
La angustia era grande, mire al cielo en busca de esperanza pero no hice mas que chocarme con un resplandeciente brillo solar, sentia las brazas en mi cuerpo y como cada centimetro de mi piel ardia y un, dos, tres, paciencia!, un, dos, tres, mi larga espera. 
Cerré mis ojos, pense en mis muchas obligaciones y me di cuenta que mi vida estaba bien, no habian preocupaciones por ese lado, lo que seria una semana de ausencia en mi vida y ya estaba todo listo, pero un, dos, tres, un, dos, tres, mi tolerancia se acaba.
Gotas de sudor invadian mi cuerpo, la deshidratacion me alcanzaba, un, dos , tres horas, un, dos, tres gotas rodearon mi frente. 
Mi cuerpo ya estaba alterado, el ambiente era agetreado y un, dos, tres ahi estaba yo contando, voltie y lo vi caminando por ahi. No era joven, no era viejo, pero que maltratado su cuerpo. No era negro, no era blanco, pero su piel trigueña aborrecia aquel calor. Caminaba y caminaba, y en sus fuertes brazos muchas botellas llevaba, vendedor de gaseosa y agua, muriendo de sed en aquel abominable antiguo centro de campaña.
El cansado hombre recorria la instancia sin parar y a pesar del cansancio o del calor no tomaba nada de liquido, en medio de mi espera lo llame, vi subrostro emocionado acercandose y me pregunte ami misma si despues de un dia tan fatigado como el de aquel hombre con responsabilidades mas grandes que las mias, si yo me pusiera en su lugar a pesar de todo podria alegrarme por una botella de agua, me lo pregunte y una, dos y tres veces me lo pregunte, no pude responder mi cuestion.
Lo tenia a mi lado y repaso su discurso de bebidas disponibles le pregunte cual vendia menos, note su asombro me señalo la roja y le dije "¿me das una helada?", la saco rapidamente y me la tendio en la mano, le dije que se espere y le doje que me diera la que mas le gustaba y tambien que estuviera helada, el hombre la saco. Lo invite a sentarse, a que tomara la gaseosa conmigo y le tendi en la mano el dinero de la venta de ambas gaseosas mas un poco mas de dinero que le dije que se lo quedara y en ese momento un, dos, tres sorbos, un, dos, tres palabras; un, dos, tres, cuatro, veinte minutos de una tarde amena, que calmaron mi espera, mi calor, mi agobio.
Y ahora me pregunto una, dos y tres veces si alguien haria lo mismo por mi si yo estuviera en su condicion. Solo tu que lees esto puedes responder, vamos has algo por esa persona, tres sorbos de agua, tres pasos hacia un mundo mejor.

viernes, 26 de agosto de 2016

Alma suspendida y una mente en la luna.

El cielo es abrazador y no son las doce, sentada te espero con ansias, esas que son inagotables. Mi corazón late, a muy fuerte ritmo y se que este es mi momento, te eh esperado mucho. El gentío aplaude, cual muchedumbre al divisar la primera dama y yo me escabullo lentamente. Mi mente esta llena de ti y las emociones me envuelven fuertemente. Me siento a un lado y escucho gritos de los nombres de decenas de personas de mundos paralelos al mío, cuyos cielos se que habrán sentido alguna vez lo que hoy siento. El sudor recorre mi cuerpo pero que alma tan fría, tan gélida la que yo tengo. Mis dedos se entrelazan y me dirijo hacia la fila, el agua cristalina, push! Las gotas me salpican, push! La multitud grita!. "La suerte te acompaña", " en tu esfuerzo esta la victoria" woah! La gente me aclama, mi mente se pierde en mi fantasía, en mi luna, pan con mantequilla, bolita pequeñita, lunita de mantequilla que a cada desayuno me ilumina y a cada noche me abraza y me acaricia. Sentada tras el podio, tras la aguerrida espalda de un caballero, que sin polo espera su momento, el mismo para el que por meses trabajo, yo también lo espero, yo también lo quiero , lo quiero tanto como el. Los minutos pasan, parecen semanas ,el sol se intensifica y me abraza con fuerza, me quema, me arde, es un momento tan excitante, mis manos golpean mis piernas con fuerza, el momento esta cerca. Mi mirada se alza a las nubes y pienso en ella que tanto me amo, mi nombre resuena en la bocina y me levanto con confianza, subo al podio y miro desafiante al mundo, hoy soy una fiera y no me guardare ni una garra. Primera voz, mi cuerpo se tensa, mirada en el agua; segunda voz, fuerza en mis piernas, contracciones musculares inducidas, mente en blanco, silencio absoluto; chicharra, de pronto me veo volando, flotando en el aire y mi cuerpo se envuelve en esa combinacion de agua, de cloro, de vida. Todo es tan perfecto, tan agotador, mi alma se suspende en el aire y mi cuerpo da movimientos rítmicos, fuertes y rápidos, todos muy sincronizados, me veo primera, me veo agitada,  mi mente se centra en la luna se centra en ella, boom! Toco la pared y sigue y sigue , boom! Ya son cincuenta metros y boom! Y boom! Boom! El acido láctico ya recorre mi piel y ataca a mis brazos, las piernas tienen como hormigas, grandes hormigas, diez metros, ahora es todo o nada, y entonces la escucho "da todo de ti", por ella, lo hice por ella, toque la pared y de pronto aterrice de nuevo en el mundo, en la piscina, en la mirada de mi madre, las esperanzas de mis amigos sobre mi. Observe hacia los lados felicidades y abrazos, respiraciones agitadas y mi corazón a mil. Salí de la piscina, abrace a mi madre con fuerza y me sentí la persona mas feliz del planeta, de la tierra, del universo, de mi luna. Y a veces la vida es simple, los nervios nos atacan y nuestra alma se suspende en el viento, nuestro cuerpo lo controla otra fuerza, muy muy misteriosa que te atrapa y no te deja hasta lograr lo que se propone y te das cuenta que todo tu trabajo sirvió de algo. Porque era como untar una luna de mantequilla en el pan con rapidez, sutileza y la fuerza necesaria para dejar esa huella perfecta que te hace disfrutar tanto tu cena.
Nadar te domina y tu eres el dueño del mundo en un minuto con veintitrés segundos.